Hoy que he conseguido sacar un poco de tiempo para publicar, pensaba hacer un post reflexivo sobre la pereza que me da la nueva película de Spiderman “The Amazing Spiderman” y las ganas que tengo de sentarme frente a la pantalla del cine para ver al magnífico Batman oscuro que está por venir gracias a Nolan, cuando me he acordado que lo que procede es escribir un post sobre las series de este 2011.
El pensar en series me ha llevado a acordarme de una serie que dejé parada por estar inconclusa, la precuela de Battlestar Galactica, Caprica.
Mientras continúo deliberando el ver o no los últimos capítulos, lamento el hecho de que una serie que considero de gran calidad, haya sido cancelada a mi parecer por una mala gestión.

La serie desde el principio se vio afectada por bajas audiencias, cortes, largos periodos sin emisión… Circunstancias que propiciaron la inevitable cancelación, injusta a mi parecer, de una serie con más trasfondo que la simple historia de la creación de los Cylon.
Sin poder dar una opinión completamente fiable, ya que me voy a basar en los primeros capítulos, y tras haber leído críticas por el lento avance de la trama principal de la serie, la creación de los Cylon y la gran diversidad de temas “no relacionados” que se trataban me atrevo a afirmar que el público en general ha sido injusto con esta serie.
Ya en Battlestar Galactica se trataba de primera mano el tema de la humanidad y los robots, los sentimientos, y en gran medida la religión, no es de extrañar que en Caprica todo este debate moral fuera uno de los argumentos principales. Debate que a mi parecer es inherente a la Ciencia Ficción. Supongo que lo que faltó fue acción, o sobró parte de la línea sociopolítica…
Sea como sea, en cuanto este post esté publicado yo estaré viendo los capítulos que me faltan, ya os contaré mi opinión.